lunes, 25 de enero de 2016

El Diario de Ana Frank

Título original: Het Achterhuis.
Título en español: El Diario de Ana Frank.
Autor/a: Ana Frank.
Saga: Libro único.
No. de páginas: 193.
Fecha de publicación: 1947.
Editorial: TM.
Sinopsis: ¿Te imaginas estar encerrado durante tres años en un departamento, junto con otras siete personas, y temer ser descubierto en cada momento? Esto vivió Ana Frank, adolescente judía que sufrió la persecución durante los años más terribles del nazismo en Holanda.

Las experiencias y testimonio de esta niña de doce años, recogidos en su Diario, fueron rescatados del Holocausto y dados a conocer al mundo, haciendo de esta obra un clásico que ha estremecido a la humanidad entera.


Este fue uno de los libros que compré en la Feria del Libro de Xalapa, junto a Querido John (libro que estoy leyendo actualmente), La Mecánica del Corazón, La alargada sombra del amor y Persuasión. Era un libro al que le tenía muchas ganas desde hacía meses, así que lo empecé a leer una vez terminados La Mecánica del Corazón y La alargada sombra del amor.

El Diario de Ana Frank es una recopilación de los manuscrito de una niña llamada Ana Frank, forzada a ocultarse junto a su familia y otras personas en un sitio anexo a un edificio. Ana Frank vivió dos años de esperanza y de temor, viviendo cada día intensamente como si fuera el único.

Por medio de Kitty, nombre con el cual este diario es bautizado por Ana, nos vamos enterando acerca de las cosas que pasan en el Anexo. Los peligros, las rutinas diarias, las peleas... Y las pequeñas reflexiones de Ana sobre la vida, la adolescencia y su propia existencia. A diferencia de muchos otros diarios, Ana no se dedica a describir las situaciones que vive en su día a día. La mayor parte del tiempo, nos encontramos con textos que describen la vida en el Anexo y las reflexiones de Ana. Encontramos en ella a una niña inteligente, quizá demasiado inteligente, y madura que piensa en sí misma como una adolescente y diariamente se refugia en los libros y en sus estudios buscando una razón para sobrevivir.

Es sorprendente la manera en que la gran familia lucha diariamente, aunque creo que el mayor acierto del libro (además de las reflexiones de Ana) son los personajes. La realidad desborda en cada uno de ellos, presentándonos a personas con diferentes reacciones a la situación que se presenta, dominadas por el estrés, el miedo a ser descubiertos y la falta de esperanza. Algunas situaciones son narradas con lujo de detalles, otras son apenas simples menciones en medio de un texto largo. La vida cotidiana del Anexo es relatada con sencillez, sin llegar a cansar sino que, por el contrario, genera más curiosidad por el estilo de vida de sus habitantes. Nos habla hasta de las cosas más simples, como pelar papas en grupo, como de las más complicadas, como lo es la sensación de soledad de Ana.

Vemos a Ana crecer y atravesar las duras pruebas que conlleva la pubertad, tales como el amor, el sentimiento de que los padres no te entienden, etcétera, y también nos encontramos con el punto de vista de sus padres respecto a este último problema, generando así cierta justificación que nos hace comprender mejor a los nuestros.

Nos enteramos de la vida cotidiana de las adolescentes antes de la guerra y la solución a problemas que en nuestra vida hubiéramos pensado.

¿Quién no se ha sentido incomprendido? ¿Quién no sueña con un futuro extraordinario? ¿Quién no tiene ilusiones junto a la persona que quiere? Cada año que pasa vemos una madurez creciente en la personalidad y mentalidad de Ana, y también en las nuestras propias. Aprendemos con ella, pues todo está narrado de una manera tan convincente que nos ponemos enseguida en la piel de Ana, cometemos sus errores y aprendemos sus lecciones.

Todo está narrado de una manera bastante simple, fácil de entender, y sólo hay una que otra palabra que no logré identificar, pero que si tienes un diccionario, tu teléfono o la computadora a la mano puedes perfectamente investigar su significado.

Es un libro muy cruel, es cierto. Es cruel porque sabes de antemano lo que va a pasar y por eso, cada vez que Ana habla acerca de lo que quiere para el futuro, uno se entristece de pensar que ese futuro nunca va a llegar.

Sin duda alguna un libro que vale muchísimo la pena, con pasajes que pasan muy rápido y otros algo lentos, pero sin parecer nunca tediosos o innecesarios, personajes tan humanos y reales que es imposible no identificarse con ellos y situaciones tan cotidianas como extrañas, el Diario de Ana Frank, a pesar de su crueldad, de lo directo que es a la hora de hablar de la Segunda Guerra Mundial, del triste final que ya todo el mundo sabe, es un clásico de la literatura universal que debes leer por lo menos una vez en esta vida.

2 comentarios:

  1. Este libro lo leí en el cole y me gusto mucho, soy de la inciativa seamos seguidores y ya te sigo, nos leemos;)
    http://estoyentrepaginas.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
  2. Hola Chio!
    Realmente siento no haber comentado esa entrada antes. Me la leí hace poco y la compartí, pero no encontré el momento de comentarla.
    Este es un libro especial, se mire por donde se mire. Yo no me lo he leído. Me lo empecé con 9 años y se me hizo duro, así que no lo terminé y alli lo tengo, en el cajón de sastre.
    Igualmente para los 13 me regalaron El niño con el pijama de rayas, y a pesar de que me imaginaba el final (y de que bueno, no era ningún secreto lo que les hacían a los judíos), el tema de los nazis me dejó bastante tocada.
    ¡Me encanta como reseñas y como te expresas! Ya se me podría pegar algo y ser más seria, que sólo digo una tontería tras otra. Me ha conmovido de verdad... Quizás hasta lo rescate y lo vuelva a intentar. Ya no tengo 9 años (aunque me gustaría tenerlos) y debo dejar de esconder la cabeza como un avestruz. En cuanto me lo lea te diré *-*
    Besitos!

    ResponderEliminar